Prosigue la revolución anunciada por el presidente boliviano Evo Morales. Después de la nacionalización de los hidrocarburos y todo el revuelo consiguiente, Morales ha anunciado la redistribución de tierras, 2,5 millones de hectáreas, entre indíngenas y campesinos de bajo poder adquisitivo. El anuncio tuvo lugar en la región de Santa Cruz, que es donde están los empresarios que más se han resistido al plan.
En su discurso, Morales recordó los "avasallamientos" de terreno por parte de los empresarios durante siglos "Ellos, sus abuelos, nos han avasallado las tierras por 500 años; ellos tienen que devolver las tierras a sus dueños originales", manifestó ante el aplauso de los asistentes.