No, no estamos delirando. Raúl ha vuelto a marcar un gol, el primero después de su lesión y de muchos meses de sequía. No fue un gran gol, simplemente un tanto de "listo", pues fue el único que corrió a por un posible rechace del portero a un tiro lejano, y sólo tuvo que rematar plácidamente a gol. El segundo tanto de nuestra selección sí que es de los que permanecen en el recuerdo: una falta magistralmente ejecutada por Reyes, y que se coló por la escuadra izquierda del guardameta egipcio, que no pudo hacer nada a pesar de su estirada.
Sin embargo, España sigue teniendo lagunas en su juego, la selección no enamora, y los rivales disponen de oportunidades claras de gol, que no son materializadas por la escasa puntería de sus delanteros. En el mundial será otra cosa. Allí están los mejores, y la peligrosa delantera ucraniana no desperdiciará cualquier regalo por parte de los españoles. Eso por no hablar de las selecciones verdaderamente fuertes de la competición, que serán nuestros contrincantes a partir de octavos de final. Suiza o Francia marcarán nuestro destino, que se dibuja con un tope en los cuartos de final como mucho. De todas formas habrá que esperar... y confiar en la garra de una selección que nos está dando más disgustos que alegrías.