Sucedió en Holanda. Una mujer degustaba plácidamente su ensalada, comprada instantes antes, cuando encontró "una gran cosa negra... viva". Se trataba de una rana o un sapo, que inmediatamente fue a mostrar al encargado del local, que dio fe de ello. Se desconoce cómo pudo llegar el animal hasta la ensalada, eso sí, se nota que los productos que se utilizan son frescos, ¿no les parece? Asegúrense cuando pidan una hamburguesa de pollo de que no les venga incluido también el pienso, nunca se sabe.