Ha pasado poco más de una semana de la dolorosa pérdida de Rocío Jurado, y su viudo, José Ortega Cano, ha regresado al cementerio chipionero de San José para visitar la tumba de la mujer que se llevó su corazón.
El dolor se sigue reflejando en su rostro, y en sus palabras sigue creyendo "increíble que una persona con tantas ganas de luchar y con tantos proyectos se nos haya ido para siempre".
Agradeció el diestro las muestras de cariño que recibió tanto él como toda la familia en Chipiona, en unos momentos muy duros, donde sintieron el cariño de un pueblo que vivía por y para la cantante. "Nadie de mi familia ni de la de Rocío podíamos imaginar que Chipiona quisiera tanto a Rocío Jurado", ha reconocido.
El próximo miércoles se oficiará una misa en Madrid en recuerdo de la artista, y el sábado 17 será la iglesia de San Patricio, en Miami, la que rinda homenaje póstumo a una mujer que se ganó el cariño de su público aquí y también al otro lado del charco.