La tormenta tropical "Alberto" ha perdido gran parte de la fuerza que adquirió en Cuba, y sus vientos, que estuvieron a punto de alcanzar la categoría de huracán, apenas llegan ya a los 60 km/h. La tormenta va acompañada de abundantes precipitaciones, que han causado inundaciones y un caos en las comunicaciones en la zona afectada, pero no hay que lamentar daños de excesiva consideración.
Eso sí, "Alberto" provocó olas de hasta tres metros de altura, y unos 11.000 hogares se quedaron sin suministro eléctrico, además de otros 4.300 que perdieron la línea telefónica.
En el lado positivo, las lluvias de "Alberto" ayudaron a extinguir los incendios forestales que habían surgido a causa de las altas temperaturas en la zona.