La siempre extravagante y llamativa Naomi Campbell desfiló ayer en la pasarela Gaudí Novias, en Barcelona, luciendo diseños de Patricia Avendaño.
Todos los focos se centraron en la Campbell, que, haciendo honor a la fama que la acompaña dondequiera que va, se esfumó nada más desfilar, dejando plantadas a las cámaras que la aguardaban.
A la entrada del recinto, un fotógrafo tuvo la osadía de intentarle sacar una foto a la top model, que llegó vestida de blanco y con gorra y gafas de sol, pero un guardaespaldas apartó el objetivo (de la cámara) del objetivo (la Campbell).
Eso sí, los 150.000 euros que tiene la modelo como caché los cobró euro a euro... Al menos esta vez no lanzó su móvil a nadie, vamos progresando, Naomi.