Está visto que la fama de Brad Pitt no llega a todo el mundo. Al menos no llega a todas las personas del mundo... aunque a este ciudadano jordano no se le olvidará jamás en la vida. El infortunado individuo no tuvo otra idea que falsificar un permiso de trabajo poniendo la fotografía del famoso actor americano. Aseguró que la consiguió en Internet, y que no sabía de quién se trataba. Pensó que era una persona cualquiera, anónima, y fue cazado in fraganti.
Tras falsificar el permiso, se dirigió a una agencia de cambio en los Emiratos Árabes, para intentar cobrar 23.000 dólares que pertenecían a un hombre que no los había recogido en su momento. El hermano del detenido le comentó que habían pasado tres meses sin que el legítimo propietario del dinero pasase a recogerlo, y el jordano en cuestión quiso hacerse el listo... pero le falló el plan.
Y mientras tanto Brad tan contento con su Angelina y con la pequeña Shiloh Nouvel, ajeno a la usurpación de su fotografía... aunque a partir de ahora ya será aún más conocido en el otro lado del mundo... por lo menos en los Emiratos Árabes.