BOOM DE LOS JUEGOS PARA ADULTOS CON TODO TIPO DE ESCENAS SEXUALES
Las grandes empresas de videojuegos empeñadas como están en ampliar sus ventas y mercado, están empezando a descubrir un nuevo campo que aún permanecía virgen... o casi. Hablamos de los juegos para adultos, con contenido sexual explícito.
Ya es posible practicar un ménage a trois en el ascensor o una noche de locura, sexo y diversión en la playa. Son sólo algunas de las opciones que nos proporcionan los videojuegos eróticos, en vertiginosa expansión, y que también vienen acompañados por numerosas críticas por parte de educadores y legisladores.
Este año sale al mercado una nueva generación de videojuegos para adultos cuya principal innovación es que posibilita la participación e interacción de varias personas, que en un momento determinado pueden optar por llevar las relaciones al mundo real y físico.
Entre éstos, destacan "Naughty America: The Game" y "Red Light Center". En el primero de ellos, los jugadores crean sus propios personajes y "pueden tener sexo con otros en una multitud de posiciones y en numerosos lugares húmedos y calurosos", según un comunicado de prensa. "Sexo en grupo, sexo en público, orgías... Usted escoge", añaden los creadores de lo que ellos mismos definen como "la evolución de los romances virtuales".
Lo novedoso de este juego es que los participantes pueden conocer sus "yo reales" a través de un foro de discusión, leyendo los perfiles de todos los jugadores conectados o usando una cámara digital (webcam). "Una vez que encuentres a ese alguien especial, haz una cita para tomar un café. O visita el Club del Voyeur para echar un vistazo preliminar del lado salvaje de esa persona", señalan los creadores en la página web.
Este año está previsto además el lanzamiento de "Red Light Center", un juego que tiene lugar en un distrito rojo en el que realidad y fantasía se confunden, mientras que en el 2007 sale "Rapture Online", que incorpora avatares "anatómicamente perfectos".
Qué lejos nos queda ya aquel "Strip Póker" que marcó época en el Spectrum y que tanto nos emocionaba a quienes estábamos en plena adolescencia...