Google

domingo, 19 de noviembre de 2006

TOM CRUISE Y KATIE HOLMES YA SON MARIDO Y MUJER

LA BODA MÁS ESPERADA SE CELEBRÓ AYER EN ITALIA

Volver a pagina de inicio
Los actores Tom Cruise y Katie Holmes se casaron anoche por el rito de la Iglesia de la Cienciología en el castillo Odescalchi, de Bracciano, a 35 kilómetros de Roma, en una boda de fábula, acompañados por famosos cantantes y actores de Hollywood. famosos.
La boda comenzó después de las seis de la tarde, y se supo que había concluido cuando se encendieron las antorchas colocadas en todas las almenas, ventanas, callejones y patios del castillo.
El encendido, según los conocedores de los detalles de la boda, era la señal de que Tom y Katie eran ya marido y mujer, según la Iglesia de la Cienciología, a la que pertenecen los dos.
Tras la ceremonia, hubo cena por todo lo alto, y tras ella, fuegos artificiales junto al encendido completo del castillo.
El idilio que llevó hoy a Tom Cruise y Katie Holmes al matrimonio cuenta con todos los elementos de un gran épico de Hollywood: romance, intriga, crisis, emociones y una cohorte de periodistas siempre a sus talones.
Fue una boda con vestidos en rojo, blanco y oro, celebrada según el rito de la Iglesia de la Cienciología. Tom entregó a Katie los regalos previstos -un gato, una sartén y un peine- siguiendo el libro de ceremonias, encuadernado en versión de lujo, que el «Top Gun» adquirió por 2.500 dólares para el gran momento de ayer.
Los «paparazzi» se rendían al cabo de una jornada casi enteramente perdida ya que el único gesto de los novios hacia los admiradores de a pie se limitó a unos segundos de curiosidad de Katie Holmes desde detrás de una ventana de cristal que no llegó a abrir. Eran sus dos últimas horas de soltera y miraba en silencio al mundo exterior desde el castillo de altísimos muros. Lucía un jersey negro y llevaba en brazos a la pequeña Suri, que ayer cumplió siete meses, envuelta en una manta blanca.
El día de la «boda del año» pasará a la historia de Bracciano cini «el día de los Mercedes negros», por la flota alquilada por Tom Cruise para trasladar a sus invitados, mucho más visibles en Roma los días anteriores que en la jornada de la boda. Will Smith y Jada Pinkett, Jennifer López y Mark Anthony, David Beckam y Victoria, y muchas otras estrellas habían alegrado el día a los admiradores romanos, mientras que los de Bracciano tuvieron que contentarse con Jim Carrey, y eso gracias a que el conductor de su automóvil se perdió entre los vericuetos de la ciudad medieval y terminó en una plaza repleta de curiosos.
Los quinientos invitados de Tom y Katie se sumergieron en un mundo de fantasía nada más cruzar las puertas del castillo. El aroma de cientos de velas perfumadas, la música y los servidores de librea, creaban un clima de ensueño en torno a las estrellas y a los contadísimos invitados italianos: Giorgio Armani, que vistió a los novios; Andrea Bocelli, que les regaló su canto; Walter Veltroni, que acudía como amigo y no como alcalde de Roma; y la princesa Maria Pace Odescalchi, propietaria del castillo alquilado para la ocasión.
Desde su teléfono móvil, Andrea Bocelli comentó a un canal de televisión que había acudido por su antigua amistad con Tom Cruise, cuya religión afirmó respetar pero no compartir, precisando que «yo soy católico y no cantaré en el rito. Pero cantaré para ellos después, como regalo a los esposos».
Fuera, los habitantes de Bracciano y algunos curiosos, ajenos a lo que ocurría en el interior de la fortaleza, veían tan sólo un bellísimo castillo iluminado por candelas en todas las ventanas y en todas las almenas. Escuchaban, de vez en cuando, algo de la música. Se imaginaban que, dentro de las murallas, Katie Holmes se sentiría como una princesa junto a su nuevo príncipe. No veían nada más, pero al menos no llovía, y eso era de agradecer.
Tom Cruise ha gastado alrededor de cinco millones de dólares en esta fiesta, pero la venta de las exclusivas y la publicidad pueden sumar hasta siete, por lo que además habrá resultado un buen negocio. Los «paparazzi», en cambio, estaban de mal humor. Su único consuelo, en un restaurante cercano, eran los dulces «Suri»: una torta de miel cubierta de nata y chocolate.
Yo empezaré a ahorrar ya mismo para alquilar el castillito para mi boda... aunque a este paso... no podré reservar ni una almena... y como además no puedo decirte que uses el buscador o pulses el cuadradito que hay bajo él en el blog, porque está prohibido, pues no lo hago y mi cuenta seguirá con números rojos... pero gracias por visitarme! Sonrisa
Fuente: EFE y ABC

Comentarios

Locations of visitors to this page

BloGalaxia blog Unión de Bloggers Hispanos Technorati Profile