Google

Jueves, 14 de agosto de 2008

LA JUBILACION MAS SURREALISTA Y MEJOR PAGADA DE LA HISTORIA

DE COMO UN MEDICO CHINO ENGAÑO A SU EMPERADOR... CON UN CUENTO CHINO

Volver a pagina de comienzo
Esta historia se remonta a la antigua China, cuando los emperadores eran autenticos dioses y su palabra era ley... En aquel entonces gobernaba esas tierras el emperador Quin Shi Huang, que había tenido un largo y exitoso reinado. No obstante, el tiempo no perdona ni a los emperadores ilustres, y la muerte andaba rondando las puertas del provecto mandamás.

A pesar de todo, el emperador albergaba una última esperanza de burlar al destino. Su docto e inteligente médico personal, el astuto Xu Fu, llevaba años presumiendo de saber cómo obtener el elixir de la inmortalidad. Pues bien, era el momento de demostrarlo.
Xu Fu no tenía ni idea de cómo sintetizar el mejunje, pero lo último que pasaba por su cabeza era admitirlo sin más, ya que los emperadores de la China nunca han destacado por su benignidad con los embaucadores. El doctor Fu, ladino como era, optó por subir las apuestas y marcarse un precioso órdago oriental.

Cierto. El reconocio a su emperador que sabía cómo conseguir el elixir. El brebaje se almacenaba en la isla de Penglai, hipotético promontorio sagrado en medio del océano. Alrededor del islote nadaba un pavoroso monstruo marino y en la isla habitaban inmortales semidivinos cuya aquiescencia había de ser comprada con costosas ofrendas y generosos sacrificios.

En resumen, si el empreador le proporcionaba una flota bien pertrechada, avezados arqueros que finiquitaran al monstruo, abundantes riquezas para sobornar a los inmortales y un nutrido contingente de vírgenes de ambos sexos, que es algo que siempre viene bien, Xu Fu se comprometía a viajar arriesgando su propia vida hasta Penglai, obtener un par de botellas de tónico inmortalizador y volverse de inmediato.

El emperador, apurado como estaba con el paso del tiempo, accedio de inmediato. Los barcos se aparejaron con esmero, riquezas y ofrendas llenaron las bodegas, vírgenes y arqueros embarcaron, zarpó la flota... y nunca se les volvió a ver.

No se les volvió a ver en China, quiero decir. En Japón, por lo que se cuenta, no les pudo ir mejor. Parece que Xu Fu no encontro ni la isla perdida ni a sus monstruosos vigilantes... pero tanto el como los arqueros, junto a la flota de virgenes y las riquezas que llevaron, tuvieron un retiro mejor que el del mismisimo emperador... que jamas volvio a saber de ellos.

Ya ves, las estafas y los cuentos chinos existian... hasta en aquellos lejanos tiempos! Espero que te haya gustado la historia. Muchas gracias por tu visita... y por tu solidaridad con mi pagina, a ver si consigo algun dia hacerme con una flota parecida para ir en busca de Xu Fu... o de sus descendientes!

Fuente: elcapitanachab.blogspot.com

Tags: interesante, china, historia, elixir, juventud

Comentarios

Locations of visitors to this page

BloGalaxia Ranking de blogs Ranking de blogs blog Unión de Bloggers Hispanos Technorati Profile